Cómo leer etiquetas INCI: guía para entender los ingredientes de tu cosmética

Aprende a leer la lista INCI de tus cosméticos: qué significa el orden de los ingredientes, cómo identificar parabenos y filtros UV, y qué herramientas usar.

La lista de ingredientes de un producto cosmético puede parecer, a primera vista, un texto cifrado. Nombres en latín, siglas técnicas, términos químicos que no dicen nada a quien no tiene formación específica. Sin embargo, aprender a leer una etiqueta INCI no requiere un título universitario. Requiere conocer unas pocas reglas y saber qué buscar.

Esta guía explica cómo funciona el sistema INCI, qué información contiene realmente una etiqueta y qué ingredientes merece la pena identificar cuando el objetivo es reducir la exposición a sustancias con potencial actividad hormonal.

Qué es el INCI y por qué existe

INCI son las siglas de International Nomenclature of Cosmetic Ingredients, el sistema internacional de nomenclatura de ingredientes cosméticos. Fue desarrollado en los años setenta por la Personal Care Products Council (antes CTFA) y adoptado de forma progresiva como estándar regulatorio en la Unión Europea, Estados Unidos, Japón y la mayoría de los mercados desarrollados.

En la Unión Europea, su uso es obligatorio desde la entrada en vigor del Reglamento (CE) n.º 1223/2009 sobre productos cosméticos. Cualquier producto comercializado en el mercado europeo debe incluir la lista INCI completa en su etiqueta o envase, en orden decreciente de concentración.

El objetivo del sistema es doble: ofrecer transparencia al consumidor y permitir la identificación inequívoca de los ingredientes independientemente del idioma o del nombre comercial que cada fabricante utilice para referirse a ellos.

Las reglas básicas de la lista INCI

Orden decreciente de concentración

Los ingredientes se listan de mayor a menor presencia en la fórmula, hasta el umbral del 1 %. A partir de ese porcentaje, los ingredientes pueden aparecer en cualquier orden. Esto significa que los primeros ingredientes de la lista son los que están en mayor cantidad —habitualmente agua, aceites base, emolientes o humectantes— y que los activos más específicos suelen aparecer hacia el final.

Una consecuencia práctica: ver un ingrediente activo como el retinol o el ácido hialurónico en la segunda mitad de la lista no indica necesariamente que esté en concentración insuficiente. Depende del ingrediente. Algunos son eficaces a concentraciones del 0,1 % o inferiores.

Nomenclatura latina para ingredientes de origen botánico

Los extractos e ingredientes de origen vegetal se nombran con el nombre científico latino de la planta en cursiva, seguido de la parte utilizada y el tipo de extracto. Por ejemplo: Rosmarinus officinalis leaf extract (extracto de hojas de romero) o Simmondsia chinensis seed oil (aceite de semilla de jojoba). Esta convención permite identificar el origen botánico con precisión, independientemente del nombre popular de la planta en cada idioma.

Nomenclatura química para ingredientes de síntesis

Los ingredientes de origen sintético o mineral utilizan denominaciones químicas estandarizadas. El agua aparece siempre como «aqua». Los pigmentos minerales se nombran con el prefijo CI seguido de un número (CI 77891 es el dióxido de titanio; CI 77947, el óxido de zinc). Los conservantes, emulsionantes y otros ingredientes funcionales tienen sus propias denominaciones INCI que no siempre coinciden con los nombres que aparecen en la literatura científica o en los registros regulatorios.

La excepción de las fragancias

«Parfum» o «fragrance» es una declaración genérica que agrupa todos los componentes aromáticos de la fórmula bajo un único término. La legislación europea permite esta declaración para proteger las fórmulas de perfume como secreto comercial, con una excepción: los 26 alérgenos de fragancia identificados por el SCCS deben declararse individualmente cuando superan el 0,001 % en productos que no se aclarán (leave-on) o el 0,01 % en productos que se aclarán (rinse-off).

A partir de 2026, la lista de alérgenos de declaración obligatoria se amplía a 56 sustancias según el Reglamento (UE) 2023/1545. Esta ampliación aumentará la transparencia, aunque no resuelve completamente la cuestión de los componentes no alergénicos de las fragancias sintéticas —incluyendo posibles ftalatos— que pueden seguir sin declararse individualmente.


Ingredientes que vale la pena identificar

No existe una lista universalmente acordada de ingredientes cosméticos que deban evitarse. Lo que existe es un conjunto de sustancias que los organismos reguladores europeos han evaluado, restringido o que están actualmente bajo evaluación por su potencial actividad hormonal. Conocer sus nombres INCI permite tomar decisiones informadas.

Parabenos

Los parabenos son conservantes identificables por el sufijo «-paraben» en la denominación INCI. Los más comunes en formulaciones actuales son:

  • Methylparaben — permitido hasta 0,4 % individualmente
  • Ethylparaben — permitido hasta 0,4 % individualmente
  • Propylparaben — permitido, con restricciones en productos para la zona del pañal
  • Butylparaben — permitido, con restricciones en productos para la zona del pañal

Están prohibidos en la UE: isopropylparaben, isobutylparaben, phenylparaben, benzylparaben y pentylparaben. Si aparecen en una etiqueta de un producto comercializado en Europa, indica un incumplimiento regulatorio.

Para profundizar en qué son los parabenos y qué dice la evidencia científica sobre su actividad hormonal, puedes consultar nuestro artículo sobre cosmética sin parabenos.

Filtros UV de síntesis química

Los filtros ultravioleta se declaran con sus nombres INCI específicos. Los más frecuentes en formulaciones convencionales y con evaluación activa por parte del SCCS son:

  • Benzophenone-3 (también conocido como oxybenzone)
  • Homosalate
  • Ethylhexyl methoxycinnamate (octinoxate)
  • Octocrylene
  • Butyl methoxydibenzoylmethane (avobenzone)

Los filtros minerales —titanium dioxide (CI 77891) y zinc oxide (CI 77947)— no presentan actividad hormonal conocida en formulaciones tópicas no nanoparticuladas. Si la etiqueta especifica «nano», conviene verificar la evaluación de seguridad específica para esa forma.

Puedes leer una comparativa detallada entre ambos tipos de filtros en nuestro artículo sobre protector solar mineral vs químico.

Fragancias sintéticas

Como se explicó anteriormente, «parfum» o «fragrance» no permite conocer la composición completa de la mezcla aromática. Las formulaciones que declaran la fuente de sus ingredientes aromáticos —»parfum (natural)» o con el detalle de cada extracto botánico utilizado— ofrecen mayor transparencia. Algunas marcas optan por declarar todos sus componentes aromáticos individualmente, incluso cuando no están obligadas a ello.

Triclosán

Aparece como triclosan en INCI. Está prohibido como conservante en cosméticos en la UE desde 2014 y permitido únicamente en dentífricos hasta un 0,3 %. Su presencia en productos de cuidado facial indicaría un incumplimiento regulatorio en el mercado europeo.

Herramientas para verificar ingredientes

Conocer las reglas de lectura INCI es el primer paso. Para verificar ingredientes específicos, existen recursos de referencia:

CosIng es la base de datos oficial de ingredientes cosméticos de la Comisión Europea. Permite buscar cualquier ingrediente por su nombre INCI y consultar su función declarada, sus restricciones regulatorias y los dictámenes del SCCS disponibles. Es la fuente más fiable para verificar el estatus regulatorio de un ingrediente en la UE.

SCCS opinions son los dictámenes científicos del Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Comisión Europea. Para cualquier ingrediente que genere dudas, los dictámenes del SCCS son la referencia científica que sustenta las decisiones regulatorias europeas.

Existen también aplicaciones de consumo —como INCI Beauty o Yuka— que ofrecen lecturas rápidas de etiquetas. Son útiles como punto de partida, pero sus sistemas de puntuación no siempre reflejan con precisión el contexto regulatorio o la concentración real de los ingredientes evaluados.

Lo que una etiqueta no puede decirte

La lectura INCI tiene límites que conviene conocer. La lista informa sobre qué ingredientes están presentes, pero no sobre su concentración exacta (salvo los primeros hasta el 1 %), sobre la calidad de las materias primas utilizadas, sobre las condiciones de fabricación ni sobre la estabilidad de la fórmula.

Tampoco informa sobre la combinación de efectos de múltiples ingredientes entre sí o con otros productos de la rutina. La evaluación del efecto cóctel —la interacción de varias sustancias con actividad hormonal baja en exposición simultánea— es uno de los campos de investigación más activos en toxicología endocrina y uno de los más complejos de trasladar a criterios regulatorios concretos.

Lo que sí permite la lectura INCI es identificar ingredientes con restricciones conocidas, verificar el cumplimiento regulatorio de un producto y comparar formulaciones con criterio propio. Es una herramienta de autonomía, no de certeza absoluta.

Cómo aplicarlo a tu rutina

Un ejercicio práctico: toma los productos que usas habitualmente y localiza la lista INCI en el envase o en la ficha técnica del fabricante. Busca los términos «-paraben», «benzophenone», y «parfum». Con esa búsqueda básica tienes una primera lectura del perfil de formulación de cada producto.

Si el resultado genera dudas sobre algún ingrediente específico, la base de datos CosIng de la Comisión Europea es el punto de referencia más fiable para verificar su estatus en el marco regulatorio europeo.

En Minimalskin seleccionamos marcas cuyas formulaciones excluyen los ingredientes con mayor evidencia de actividad hormonal. Puedes explorar la selección completa en nuestra tienda o conocer el criterio de formulación de cada marca en nuestra sección de marcas.

Si quieres entender en profundidad el contexto más amplio —qué son los disruptores endocrinos, qué ingredientes están bajo evaluación y qué marco regulatorio los rige—, puedes leer nuestra guía completa sobre cosmética sin disruptores endocrinos.

Referencias

  • Reglamento (CE) n.º 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, sobre los productos cosméticos.
  • Reglamento (UE) 2023/1545 de la Comisión, de 26 de julio de 2023, por el que se modifica el Reglamento (CE) n.º 1223/2009 en lo que respecta a las sustancias fragrantes alergénicas.
  • Comisión Europea. Base de datos CosIng — Cosmetic Ingredients and Substances. Disponible en: ec.europa.eu/growth/tools-databases/cosing
  • SCCS (Scientific Committee on Consumer Safety). Notes of Guidance for the Testing of Cosmetic Ingredients and their Safety Evaluation. 11th revision, SCCS/1658/22. European Commission, 2022.
  • Personal Care Products Council. International Cosmetic Ingredient Dictionary and Handbook. 19th Edition, 2023.

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